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Publicado: 13/04/2018
Historias de éxito: Nobel, educación como empresa
La principal motivación de Luis Ríos fue hacerse de un ingreso y desempeñarse lo que siempre le gustó: la enseñanza en las aulas.
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El director del colegio Nobel, Gerardo Romero Hernández, junto a sus alumnos.

Trujillo. A Luis Ríos Vidal siempre le gustó la enseñanza, así fue que al culminar su carrera de químico farmacéutico decidió dictar clases junto a un compañero. Él, por su especialidad se encargaría de dictar Química y su colega, Física y Biología.


Era un 20 de abril del 2005, cuando abrieron las puertas de este centro donde dictaban clases particulares. La cantidad de alumnos en ese entonces era de apenas 15 personas, pero nos dice que el compromiso que tenían con ellos era mayor.


Las carpetas y pizarras que usaba fueron prestadas por un amigo suyo, aún así, el negocio no era rentable, así que su colega dejó el proyecto y fue Luis Ríos que continuó.


“No era rentable, pero es por amor al trabajo y el gusto por enseñar que continué”.


Así fue como durante 5 años todo lo que ingresó lo reinvirtió en lo que llamaría centro preuniversitario Nobel. Del primer local en la avenida España, junto al colegio Belaunde, se mudaron a la avenida Pedro Muñiz donde alquilaron un local más amplio.


“Empezamos como una academia preuniversitaria, al inicio fue bastante duro, ya que iniciamos de la nada y así estuvimos por 5 años en ese batallar. Siempre trabajando con los alumnos y tratando de ganar un nombre”, refiere.


Refiere que en un mercado tan competitivo, la plana docente ha sido el valor diferencial.


Diez años después de esta primera experiencia, abrieron Nobel School, que forma parte de la corporación dedicada exclusivamente a la educación. Esta nueva unidad de negocio dentro de lo que ellos conocen, les permitió iniciar con local propio en la cuadra 5 de la avenida Daniel Alcides Carrión, en la urbanización San Nicolás.


El proyecto formativo que impulsa Luis Ríos no es captar a sus egresados para la academia, sino demostrar el nivel educativo que tienen, ya que asegura, sus alumnos están preparados para ingresar a la universidad una vez culminados sus estudios secundarios.


Si bien considera que la publicidad es importante para que el público conozca de su marca como institución, señala que ha sido la recomendación de sus alumnos y de los ingresantes a la universidad los que le han dado mayor impulso.