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Publicado: 05/09/2018
Científicos alemanes y de la UNT buscan nuevos antibióticos
Proyecto de Universidad Nacional de Trujillo lucha contra resistencia de enfermedades a antibióticos comunes.
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Foto: Andina.

Científicos de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), en colaboración con sus pares de Alemania, han descubierto en el mar del Perú un fuerte potencial de biomoléculas antibióticas que podrían enfrentar a bacterias que, pese a las medicinas actuales, se resisten a morir en el cuerpo humano.


En diálogo con la Agencia Andina, Mayer Ganoza Yupanqui, investigador principal del estudio, afirmó que a nivel mundial existe un problema grande de resistencia bacteriana y que en el Perú hay muchos pacientes que están siendo tratados con antibióticos, pero no se consiguen resultados óptimos.


La investigación se denomina “Biodiversidad mixobacterial marina del Perú: potencial fuente de biomoléculas antibióticas contra patógenos multidrogorresistentes”. Los investigadores buscan los antibióticos en microorganismos marinos que se adhieren a cualquier superficie, ya sea algas, fango, conchas, tierra, entre otros, asegura Mayer Ganoza. Esta biodiversidad bacterial marina se debe a que tenemos la corriente de El Niño, de aguas calientes, y la de Humboldt, de aguas frías.


Ya en el laboratorio, los investigadores buscan qué parte del gen de una bacteria genera la actividad antibiótica. Normalmente las bacterias -cuando están siendo agredidas en su medio- producen estos antibióticos, pero cuando están cómodas ya no lo hacen o disminuyen su producción de biomoléculas.


La idea de investigar el mar peruano para encontrar antibióticos la trajo en febrero del 2015 el egresado de la UNT, Luis Linares, quien viajó a Alemania becado por Fincyt para realizar un doctorado en la Universidad de Bonn, institución en la que se han realizado investigaciones similares desde hace varios años.


La investigación debe pasar por varias etapas: será necesario saber si las biomoléculas podrían producir efectos secundarios y qué presentación (cápsulas, intravenosa, etc) sería la adecuada para que actúe el medicamento. “Estamos encontrando bacterias que no había hace 3 años. Algunas se ven prometedoras. De las cerca de 400 bacterias aisladas, se identificaron alrededor de 180 y de esas, solo 5 o 6 tienen buena actividad”.


Para el investigador de la UNT, combatir la resistencia a los antibióticos de bacterias que causan enfermedades es parte de un proceso de adaptación. “Posiblemente dentro de 40 o 50 años vuelvan a ser inmunes y se encontrarán nuevas formas de tratarlas. Así es el ciclo”.


A pesar de sus avances, Mayer Ganoza afirma que son necesarios más equipos para expandir la investigación a bacterias como las que producen tuberculosis. “Ojalá que el siguiente proyecto que postulemos podamos ganar y tener dinero para comprar lo que hace falta".


La meta es clara para el doctor Ganoza. “A futuro queremos tener registrado y patentado un medicamento que pueda ser utilizado como antibiótico para uso humano. El objetivo más cercano es encontrar biomoléculas que tengan potencial antibiótico y lo estamos logrando”.