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Foto: Andina.

Por: Redacción La Industria

TRUJILLO

Publicada el 03/10/2018 - 10:46 AM

No son presuntos, son golondrinos


No se tiene la presunción de inocencia de los golondrinos identificados, sino la certeza de tal irregularidad.

La subgerencia de Verificación Domiciliaria y Procesamiento de la Gerencia de Registro Electoral del Reniec, ha identificado los que ha calificado como 862 presuntos votos golondrinos en diversos distritos de La Libertad.

Cabe informar que los golondrinos son aquellos electorales que tramposamente cambian de dirección poco antes de unos comicios, con la intención de favorecer a un candidato que necesita de un caudal de votos que lo haga ganar.

Por lo general, estos votantes actúan así por órdenes de alguien que pertenezca a su partido. Pero en los últimos tiempos los golondrinos actúan casi por motivaciones económicas. Quien los contrata se encarga de pagarles pasajes ida y vuelta al lugar hasta donde se desplazarán, además de financiar su estada allí por uno, dos o los días que hagan falta para que esas personas lleguen, sufraguen y se retiren sin contratiempos.

Se conoce incluso de ‘bonos de éxito’, que es cuando un postulante premia a sus agentes en caso de conseguir el objetivo que persigue, que es ganar las elecciones a las que se presenta.

Pero en el caso que señala Miguel Roa, subgerente de esa dependencia del Reniec, no tenemos la presunción de inocencia de los golondrinos identificados, sino la certeza de tal irregularidad.

Basta comprobar el patrón en el aumento infrecuente de electores en ciertas localidades. Porque 674 ciudadanos que declararon residir en Huanchaco y que no viven ahí; así como 142 personas que de golpe indican residir en Salaverry y 46 en Chicama, no son cifras que pasen inadvertidas.

Dado el tamaño de la población, deberíamos darnos cuenta de que allí se prepara una trampa a mansalva frente a la que las autoridades se quedarán de brazos cruzados.

Además, hay que señalar lo claramente: los ganadores de las elecciones distritales en esas jurisdicciones arrastrarán el baldón de haber sido elegidos a través de un método fraudulento, que solo tiene cabida en nuestro ordenamiento legal electoral porque nadie se ha atrevido nunca a hacerle frente.

Porque, además, no es que sea muy difícil detectar cuáles son las mesas de votación donde ese incremento se ve reflejado.


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