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Foto: Julio Puycan Espejo.

Por: Redacción La Industria

TRUJILLO

Publicada el 20/11/2020 - 01:47 PM

Trujillo: conozca la historia de una foto bicentenaria


Julio Puycan Espejo buscaba una imagen que contrarreste la percepción de que el trujillano es 'pecho frío' y logró una fotografía histórica.

Los ojos de un fotógrafo ven distinto. A la realidad la perciben en planos, encuadres, ángulos y luces. En esos trances andaba Julio Puycan Espejo cuando avistó su hermosa fotografía días antes de tomarla. Fue el jueves cuando se desarrolló la primera gran marcha nacional contra la asunción a la Presidencia de Manuel Merino. Protestaba como un ciudadano más. En ese colectivo indignado que avanzaba por las calles del centro histórico, Julio, también, tomaba fotografías con la mente. Cuando llegó a la Plaza Mayor de Trujillo una revelación lo golpeó. Reparó en el monumento a la Libertad y en la multitud. En su mente se dibujó un plano y en el resto de su cuerpo algo se remeció.“ ¿Cuál de mis fotos es mi fotografía preferida?", se preguntó la reconocida fotógrafa estadounidense Imogen Cunningham. “Una que voy a hacer mañana”, se respondió ella misma. En el caso de Julio fue tres días después.

El domingo, luego de que en Lima mataron a Inti y a Bryan, y cuando el principal responsable, Merino, renunció; Julio participó en la marcha de vigilia, pero ya no como un ciudadano encolerizado con la clase política; sino como un fotógrafo ansioso por cristalizar la imagen que su mente concibió. 

Pero nada es fácil. Su dron empezó a fallar, en especial, en la calibración. Entonces, decidió no registrar por completo el recorrido de la marcha, sino centrarse en la foto que avizoró días antes. Y esperó, como esperan los cazadores más virtuosos. 

Pero otras adversidades empezaron a soplar. Una de ellas, las condiciones de luz. Llegó la noche y, además, la mayoría de los participantes de la marcha vestían ropa negra en señal de duelo. "Pensé que la luz no iba a ser la adecuada", recordó ayer Julio Puycan, desde el Centro Histórico de Trujillo luego de terminar un trabajo. 

Entonces, la multitud cargando la bandera se alineó debajo del monumento a la Libertad y él disparó. En aquel momento ocurrió eso que Henri Cartier-Bresson dijo que es fotografíar: colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje. 

"Nunca pensé que la foto iba a lograr el impacto que ha logrado. Incluso me han dicho que será histórica, que trascenderá", cuenta con un flash de modestia desde un vehículo que lo saca del centro de la ciudad. 

Confiesa que solo quería conseguir una imagen que represente el sentir de los trujillanos en ese momento histórico que fue la lucha para evitar que nos roben la democracia. "Quería una imagen que derribe aquella frase de que los trujillanos somos pechos fríos y apáticos. Si me entiendes, ¿verdad?", pregunta Julio, quien se refiere a esa noción, a veces verdadera, de que el liberteño es apático para luchar por el bien común. Un mito o una verdad necesita de estímulos que la socaven. La imagen de Julio sirve para que esta nueva generación se vista con sus propias ropas y no cargue con harapos viejos y ajenas. 

Icónica 

El fotógrafo Douglas Juárez, fundador de RunaFoto, destaca que la imagen de Julio Puycan, desde la composición, reúne dos elementos que definen plenamente la coyuntura del país durante las marchas: la bandera y la noción de libertad, en Trujillo, representada por el monumento de la Plaza Mayor. "Icónicamente es una fotografía que se convierte en histórica. No es la multitud lo más importante, sino los elementos icónicos que están en el encuadre", destacó. 


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