HOY, EN LA PORTADA
DE NUESTRA
EDICIÓN IMPRESA

Foto: La Industria.

Por: Redacción La Industria

TRUJILLO

Publicada el 05/11/2018 - 10:19 AM

[Editorial] Arrepentimientos tardíos y a la espera del informe


Debemos exigir que lo hallado por la Comisión Lava Jato sea aprobado para que el Ministerio Público haga su labor y que el Poder Judicial inicie los procesos contra los responsables.

El ex presidente Alberto Fujimori le pide perdón a su encarcelada hija Keiko por haberla “metido en política”, como si ella no fuera lo suficientemente madura y responsable para adoptar sus propias decisiones. Esta es una reacción cuestionable, pero natural en un padre dolido por los hechos que marcan a su familia.

Fujimori Fujimori inició todo esto cuando decidió zurrarse en el estado de derecho y no parar a tiempo lo que estaba siendo un gobierno autoritario que ya se pasaba de la raya. Cerrado el Tribunal Constitucional en 1997, con la complicidad de Renovación Nacional y la participación activa de Enrique Chirinos Soto, el fujimorato pretendió extender su permanencia en el poder más allá de todo límite razonable, el mismo que le había permitido gran parte de la población que le dio un voto de confianza en 1995.

Pero el autócrata cometió una serie de delitos, entre ellos el más destacable: dejar que se entronice en el poder un narcotraficante como Vladimiro Montesinos que incluso lo traicionó, aun después de haberle regalado 15 millones de dólares para que huyera bien forrado de dinero.

No eran personas irresponsables las que permitieron esto. Estuvieron entre ellas nada menos que un ex ministro de Economía, recientemente fallecido, y el jefe de su gabinete ministerial, también fallecido hace unos años. Todos ellos, y otros más, fueron arrastrados por las miasmas que dejó el fujimorismo en los estertores de su gobierno autoritario.

Las consecuencias se verían reflejadas luego. Keiko Fujimori argumentó sobre la necesidad de construir un nuevo aparato político-partidario que dejara atrás lo hecho por su padre, pero cimentado en los valores que este dejó. Algo contradictorio porque no se desembarazó nunca de la sombra del patriarca de la familia, ahora internado en una clínica como estrategia para eludir el brazo de la justicia que ha anulado el indulto humanitario.

La comisión que intentará reconstruir el deteriorado fujimorismo de Fuerza Popular, presidida por el congresista Miguel Torres, pide ahora que el gobierno de Martín Vizcarra indulte al anciano Fujimori. Esto no ocurrirá nunca porque el presidente de la República tiene una popularidad alta que no va a despilfarrar por un gesto como ese. Además, no le permitirá al fujimorismo levantar cabeza porque este lo ha atacado de la forma más baja. Las evidencias están a la vista.

Más bien, la próxima estación política se encuentra en el Congreso, donde este lunes 5 se debatirá el informe de la Comisión Lava Jato, recientemente desclasificado y donde se señalan responsabilidades penales muy puntuales.

Todos deberíamos exigir, ahora, que lo hallado sea inmediatamente aprobado para que el Ministerio Público haga su labor y que el Poder Judicial inicie los procesos contra los responsables.

Queremos que se actúe de forma expeditiva contra Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Susana Villarán y otros ex funcionarios comprometidos en graves delitos. Pero también contra quienes, desde acá, han ocasionado perjuicios a la economía regional.

Valora nuestra Nota

Grupo La Industria - 2018