HOY, EN LA PORTADA
DE NUESTRA
EDICIÓN IMPRESA

X

Foto: La Industria.

Por: Redacción La Industria

ACTUALIDAD

Publicada el 29/08/2020 - 03:34 PM

[Opinión] El patrón, ¿del mal?, por Cecilia de Orbegoso


Si un número constantemente se nos cruza en el camino, ¿es indicador de que el camino elegido es el adecuado o acaso estamos, ciegamente, trazando un sendero que no lleva sin sentido?

El último domingo por la noche, mientras medio planeta miraba la final de la Champions League, yo (quien de fútbol solo sé que nada se) decidí sumergirme en las enésimas opciones que ofrecían tanto Netflix como Amazon Prime. Tratando de probar suerte, a ver si encontraba alguna de las tantas películas en donde Harry Potter no deja de jugar con su varita, vi en mi pantalla una sugerencia del Código Da Vinci.

Aunque figurita repetida no llena el álbum, por lo menos entretiene, así que, canchita en mano, decidí volver a ver esa trama por quinta vez. La película, un poco cliché aunque no por ello menos entretenida, tiene la característica de encontrarse llena de principio a fin de acertijos, anagramas y muchos más elementos matemáticos que en un inicio pueden parecer aleatorios pero que, mientras avanza la trama, se va descubriendo que de casualidad no tienen absolutamente nada. Así que mientras ponía pausa para llenar nuevamente mi bowl de cancha, no pude evitar pensar en los números y su omnipresencia. ¿Cómo es que, para todo lo que nos rodea, somos capaces de encontrar tradición numérica?

Me acordé entonces de un chico con el que salí hace muchísimos años. Fotógrafo y probablemente el individuo más bohemio de mi repertorio, tenía una obsesión por retratar con la cámara el número 9, el cual era uno de los elementos que caracterizaba su portafolio. Curiosa le pregunté el porqué, y me confesó que ese número, desde hace varios años, lo venía persiguiendo. “No soy yo, es él. Me lo encuentro en cada esquina, ¿tú no tienes algún número que constantemente se te aparezca?”. Aun poniendo bastante esfuerzo en rebuscar todos los cajones de mi memoria, no encontraba ningún patrón evidente, ni siquiera un número favorito. Es más, con tal de que mis números estuvieran en azul y no en rojo me daba por bien servida.  

Me quedé pensando entonces en el fenómeno de ver los números repetidos y cómo al racionalizarlos los consideramos, en lugar de coincidencias, como señales. ¿Será que algunas personas son más sensibles a este fenómeno y por eso pueden percibirlos? ¿O es acaso que estos traen consigo algún mensaje tan fuerte que el cosmos está decidido a hacérnoslo notar?

Hace muchos años, mi amiga Joanna me comentó lo mucho que creía en el número 22. Ella no se había dado cuenta de lo presente que ese número estaba en su vida hasta que necesitó una copia de su partida de nacimiento. Había nacido un 22 de enero, (dato del que, evidentemente, ella era consciente) pero nunca antes había notado que su primer respiro fue a las 22:22 horas, y mucho menos en el cuarto número 22.  

A partir de ese momento, se dio cuenta de que, en momentos trascendentales de su vida, el 22 era una constante. Por factores de descarte, fue un 22 el único sábado libre para celebrar su matrimonio, así como también lo fue el día que le entregaron su casa. Fue un 22 el día que recibió una llamada confirmándole que la habían aceptado en el trabajo al cual había postulado y, coincidentemente 6 años después, fue un 22 la fecha en la que presentó su carta de renuncia, todo esto sin haberlo planeado. Se volvió, entonces, esa su cábala, y confiaba ciegamente en sus poderes como amuleto de buena suerte.

Hace un año, un 22 de agosto, volví de un viaje a raíz de uno de los golpes familiares más fuertes que me han tocado sufrir y ella, cariñosa, me miró a los ojos y me dijo “yo te voy a regalar mi 22 este mes”. No había ni terminado de decir “gracias” con una gran sonrisa, para que me interrumpa una llamada avisándome que me habían aceptado en la maestría a la que había postulado. Y hace unas semanas, conversando con Giancarlo, el tarotista más acertado que me he cruzado en la vida me dice “no sé por qué, pero veo que a partir del 22 de agosto vas a tener bastante suerte”, ahora me queda la duda de si Joanna, al regalarme ese 22 de agosto, inconscientemente me terminó regalando todos los siguientes también.

Comentándole esto a mi mamá, ella me contó que un gran amigo suyo, siguiendo el mismo patrón de Joanna, había convertido como su máximo amuleto al número 13, tanto así que, al postular a un cargo político, a lo Susy Diaz, había elegido ese número como el que representaría su candidatura y hoy por hoy, cuando escribe cientos de estudios y artículos de opinión, coincidentemente siempre son 13 las páginas que conforman sus PDF.   

Entonces, no puedo evitar pensar, desde la existencia del ser humano tratamos de racionalizar cuanto elemento nos rodea, ya sea porque identificar estos patrones nos hacen sentir especiales al creer que el universo nos manda señales o por la necesidad innata de intentar comprender lo que lo rodeaIndependientemente de la respuesta de cada uno, raya la pregunta: Si un número constantemente se nos cruza en el camino, ¿es indicador de que el camino elegido es el adecuado o acaso estamos, ciegamente, trazando un sendero que no lleva sin sentido Al lograr identificar un patrón recurrente en nuestras vidas, ¿seremos uno de los pocos iluminados que lograron desentrañar, aunque sea la más pequeña fracción de los misterios del universo? ¿O seremos, en cambio, nada más que unos pobres ingenuos que creyeron haber encontrado una minúscula concordancia en la gigantesca y caótica entropía a nuestro alrededor?

En la película, fueron los números los que aseguraron el desenlace: Fibonacci, proporciones áureas, y números perfectos. Patrones que se han demostrado incontables veces, siempre constantes y confiables.  ¿Tan precisa es la naturaleza, o son estos grandes misterios, en la gigantesca escala de la vida, insignificantes casualidades ¿Habrá acaso una tercera opción? ¿Estaremos tal vez manipulando la realidad queriendo ver matemáticas donde no las hay?  


Tag Relacionados:

Valora nuestra Nota

SUSCRÍBETE

Recibe las últimas noticias directo a tu email

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones

Grupo La Industria - 2020