Evidentemente el fenómeno de El Niño anunciado para este año ya está entre nosotros. Lo hemos experimentado los últimos días, primero con la temperatura, más elevada que lo usual para esta época del verano y por las lluvias.
En efecto, Trujillo y las principales ciudades costeñas del norte del Perú como Pacasmayo, Chepén, Chiclayo, Piura, Sullana, Talara, Tumbes, entre otras han soportado fuertes y prolongadas lluvias expresión de este fenómeno, lo que ha generado grandes problemas en el tráfico de personas y vehículos, pero especialmente ha afectado severamente la tranquilidad de miles de hogares porque sus viviendas no están preparadas para las lluvias.
En el caso de Trujillo una menuda llovizna que por ratos se tornaba en lluvia ligera o copiosa, pero persistente y prolongada durante 48 horas continuas (viernes y sábado con sus días y sus noches), han puesto a la ciudad en emergencia.
Las calles totalmente enlagunadas que además han quedado destrozadas, debido a que el asfalto se ha levantado dejando enormes huecos. Ello demuestra que la Municipalidad ha utilizado un asfalto de muy mala calidad. Acá una vez más no se ha experimentado el tan proclamado “gran cambio”, todo parece indicar que el asfalto que se ha colocado es de peor calidad que el que se utilizaba anteriormente.
Pero el principal daño que ha ocasionado el fenómeno climatológico a las miles de familias trujillanas es en sus casas, especialmente las ubicadas en los barrios populares y las de los distritos aledaños, donde los techos suelen ser de caña y torta de barro, y las que tienen techo ‘aligerado’ no han recibido el acabado necesario, por lo que suelen filtrar y entonces se producen una serie de goteras convirtiéndose los techos en unas ‘coladeras’ y afectando la tranquilidad y seguridad de los vecinos.
Probablemente estemos en los inicios del fenómeno de El Niño que no sabemos aún la intensidad que va a tener, por lo que las autoridades del Senamhi y de Defensa Civil deberían ilustrar mejor a las familias como proteger sus techos.
Y las autoridades municipales diseñar mejor el curso de calles y avenidas, mejorando la calidad del asfalto para que no se produzca lo de ayer.
Asimismo, Defensa Civil y los bomberos alertar siempre sobre eventuales corto circuitos o el cuidado que deben tener con los cables eléctricos para evitar descargas, ahora que todo está mojado.
Esa debe ser la actitud frente al fenómeno de El Niño que ya está con nosotros y que como lo han advertido los especialistas y meteorólogos, cada vez se va a presentar con más fuerza y persistencia.