Publicado: 19/03/2017
Región sufre su peor tragedia por lluvias y desbordes
Puente Virú colapsó y Trujillo quedó aislado del sur del país. Según Senamhi, precipitaciones se extenderán hasta fines de mes.
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TODOS PARA UNO. El trabajo en equipo de los moradores evitó que daños sean mayores.

Solo hasta ayer los sucesos de 1998 fueron la referencia para medir una tragedia de magnitud sin precedentes en la región. Solo hasta ayer que se registraron dos nuevos desbordes —el cuarto y quinto en menos de tres días— de la quebrada San Ildefonso, esa misma que nace a solo diez kilómetros del asentamiento humano Armando Villanueva, en El Porvenir, y cuyas aguas al descender cruzan por medio Trujillo.


Ambos huaicos, el siguiente más intenso que el anterior, terminaron por devastar nuestra ciudad y dejarnos al borde del nocaut. Casi el 100 % de los territorios vecinales ha sufrido serios daños con el pase del agua turbia, la misma que alcanzó una altura de hasta medio metro en algunos sectores de la urbe.


Como consecuencia de las constantes lluvias en las cuencas de las montañas, las quebradas del León, en Huanchaco, y San Carlos, en Laredo, también se desbordaron y ocasionaron cuantiosos daños a la población de ambos distritos.