Publicado: 09/08/2017
Nuevas pistas revelarían móvil de asesinato de administrador
Trabajador de Mapfre fue asfixiado, recibió golpes en la cabeza con una piedra y luego le prendieron fuego a su cuerpo, con intenciones de borrar cualquier tipo de huella.
¿QUÉ PASÓ? Aparentemente, William López Carrión no tenía enemigos y familiares desconocen qué pasó.

@WebLaIndustria


Martes, 1 de agosto, 10 de la noche. Las cámaras internas de la vivienda, ubicada a media cuadra de la comisaría de El Alambre, donde alquilaba un cuarto, captan a William Poul López Carrión (30) recibiendo una llamada a su celular. Inmediatamente, ingresa a su habitación y a las 11:11 p.m., sale cambiado de ropa con rumbo desconocido. Esas son las últimas imágenes que en vida existen del administrador de empresas, egresado de la Universidad Privada del Norte (UPN), y una de las primeras pistas que tiene la PNP para dar con él o los asesinos.


¿A dónde fue?


El vídeo está en manos de agentes del Departamento de Investigación de Homicidios y una cosa conduce a otra. ¿Qué motivó a William a abandonar a esas altas horas de la noche su vivienda?, ¿quién lo llamó y a qué lugar lo condujo?, son las interrogantes que se abren. De acuerdo a reportes telefónicos, practicados a su celular, el administrador, quien trabajaba para la empresa Mapfre, recibió una última llamada, una hora antes que abandone su cuarto, de un amigo de infancia, de su natal Chiquitoy (Ascope), con quien siempre se frecuentaba, según indicaron los familiares. Esa persona será citada por las autoridades. El reporte arroja, además, que también tuvo una comunicación con una mujer, la misma que, igualmente, será interrogada. Lo extraño es que antes de abandonar su habitación, William dejó el cargador y su televisor encendido.


Al parecer, López Carrión salió con la intención de no tardar demasiado; sin imaginar lo que afuera le esperaba.


Desaparecer el delito


Las sospechas sobre estas dos personas, cuyas identidades se mantienen en reserva, aumentan más, teniendo en cuenta que él o los asesinos pretendieron desaparecer las evidencias. No se encontró ni el celular ni la billetera, con las tarjetas bancarias, de la víctima. La PNP revisa si hubo movimiento de dinero en sus cuentas. También quisieron desaparecer el cuerpo del delito. El cadáver de William fue hallado en el sector Coscomba, del distrito de Guadalupito (Virú), en una chacra a un costado del kilómetro 479 de la carretera Panamericana.


El 45 % del cuerpo estaba quemado y el otro porcentaje carbonizado, por lo que se hizo difícil identificarlo. Le rociaron gasolina y le prendieron fuego para borrar huellas y evitar que lo reconocieran. Recién, la noche del martes se determinó que se trataba de William López. El macabro hallazgo ocurrió al siguiente día de su desaparición.