El incorregible Trump
Fecha: 2017-01-22 15:12:06
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Un clima de incertidumbre se ha instalado en el mundo tras la juramentación del 45 presidente de los Estados Unidos. Su breve discurso de quince minutos, lleno de eslóganes y frases cargadas de espíritu chauvinista, fue políticamente incorrecto. Incorregible, el magnate de la construcción y empresario de reallity shows, desafío al establecimiento político norteamericano en pleno, tanto a los prohombres históricos de ese país como a los exmandatarios presentes en la ceremonia de asunción del poder.


Cuatro expresidentes escucharon impertérritos, algunos hasta lucían joviales, las bravatas del flamante presidente. Jimmy Carter, George Bush, Bill y Hillary Clinton y Barack Obama, presentes en la explanada del National Mall, en Washington D.C. rubricaron con su presencia la solidez del sistema republicano norteamericano y, muy probablemente, su propósito fue transmitir al mundo un mensaje de tranquilidad.


Esta puesta en escena, solemne, hierática y cargada de mucha tradición, constituye quizá una garantía de que esta suerte de outsider que es Trump no implica un grave riesgo para la democracia norteamericana, la paz mundial y el orden de las relaciones internacionales.


Mesiánico, populista, conservador, nacionalista –entre otros diversos epítetos le ha endilgado la prensa internacional y políticos de diversas partes del mundo-, Trump.


Hay que añadir que el mayor frente de contención de Trump será el propio pueblo, en nombre del cual ha ofrecido gobernar. Con demagogia tremendista, haciendo un juego de palabras para la galería, señaló durante su discurso que a partir de su gobierno comenzará otra historia.


El nivel de aprobación de Trump es, sin embargo, el menor registrado por un nuevo presidente en las últimas décadas. En Estados Unidos se ha dado la paradoja que el expresidente Obama se retira del poder con sesenta por ciento de respaldo popular y el presidente solo obtiene el cuarenta por ciento en los sondeos de opinión pública. El sistema electoral norteamericano debe modificarse, no puede ser posible que Hillary Clinton, quien obtuvo más de tres millones de votos en las urnas, perdiera finalmente porque el anacrónico sistema electoral indirecto que rige Estados Unidos.


Durante la ceremonia en calles y plazas de Washington, Nueva York y otras ciudades y plazas de los Estados Unidos y el mundo, masivos mítines de protesta le han notificado a Trump que el mundo parece haber aprendido las lecciones de la historia.