Exfiscal Dante Farro Murillo salió del penal Castro Castro
Seguirá investigado en libertad por sus vínculos con César Álvarez.
Compartir Compartir

Hugo Dante Farro Murillo, expresidente de la Junta de Fiscales Superiores del Santa, fue dejado en libertad por el Poder Judicial al cumplirse los 17 meses de prisión preventiva que se le dictó en su contra por sus vínculos con César Álvarez. El exmagistrado abandonó el penal Castro Castro, donde esta recluido, el último viernes.


Fuentes consultadas por este Diario confirmaron que el exfiscal superior obtuvo su libertad por un exceso de carcelería debido a que el 3 de diciembre venció el plazo de mandato de prisión preventiva, que había sido ampliado.


Farro fue enviado a la cárcel el 4 de julio del 2015 a pedido de la Fiscalía Suprema en lo Contencioso Administrativo que lo investiga por la presunta comisión de los delitos de tráfico de influencias, violencia contra la autoridad para impedir el ejercicio de sus funciones en su modalidad agravada y asociación ilícita para delinquir. 


Hace tres meses se realizaron las ultimas diligencias de la investigación en la sede fiscal del Santa, a la que llegó un grupo de fiscales de Lima. Allí se tomó la declaración de 26 testigos, entre trabajadores de la Fiscalía, abogados y periodistas.


La  Fiscalía acusa a  Farro de haber blindado al expresidente regional César Álvarez Aguilar cuando ostentaba el cargo de fiscal decano del Santa. Para sostener esta teoría cuenta con registros de comunicaciones telefónicas que mantuvo presuntamente Farro con el entorno más cercano del exlíder de Cuenta Conmigo.


Fue el fiscal supremo Iván Quispe Mansilla quien señaló que en el 2012 el entonces fiscal decano del Santa tuvo cuatro comunicaciones con Hugo Raúl Mayo Cortez, policía de Seguridad del Estado que formaba parte de la escolta personal de Álvarez Aguilar. La primera llamada duró 7 segundos; la segunda, 14 segundos; la tercera alcanzó los 80 segundos y la última, 118 segundos. En el mismo año, el celular de Farro recibió  otras 21 llamadas del entorno de Álvarez, las cuales eran del equipo telefónico asignado al suboficial de Seguridad del Estado asignado a la protección personal del expresidente regional, Jekess Wlletd Granda Puicón. Por estas comunicaciones el representante de la Fiscalía se preguntó:  ¿por qué el fiscal del Santa se comunicaba reiteradamente con dos suboficiales de la Policía? Pero no solo hubo esas comunicaciones,  sino también se detectaron llamadas con los periodistas investigados en el caso La centralita.


Como se recuerda el testigo con código de reserva 10-14 señaló en su testimonial que cuando Álvarez realizaba llamadas utilizaba el celular del mayor José Luis Carmen Ramos, alias Látigo. Incluso el investigado  Mayo Cortez admitió haber recibido llamadas de personas allegadas al expresidente regional “porque el que llamaba me decía pásame con el presidente y yo le pasaba. Muchas personas llamaban, entre ellos, empresarios, y también él (Álvarez) llamaba de mi teléfono por medidas de seguridad”, confesó ante los fiscales.

Banner Publicitario