Abimael se niega a declarar sobre atentado en Tarata
Fundador de Sendero Luminoso aseguró que no tuvo nada que ver con ese ataque
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El sentenciado fundador de la banda armada Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, se negó hoy a responder al interrogatorio de la Fiscalía en el juicio oral por su presunta responsabilidad en el atentado de Tarata, que dejó 25 muertos en 1992, al asegurar que no tuvo "nada que ver" con ese ataque.


Al ser consultado sobre el atentado terrorista que antecedió a su captura en 1992, Abimael Guzmán respondió: "No tengo nada que decir porque no tengo nada que ver con Tarata. ¿Cuándo van a entender eso?".


La Fiscalía ha pedido otra cadena perpetua para Guzmán y 12 exlíderes de la banda armada por la presunta autoría mediata en la muerte de 25 personas en el atentado con coche bomba en la calle Tarata, en el distrito capitalino de Miraflores.


Otro excabecilla de Sendero, Florindo Flores Hala, dijo a la sala que tampoco respondería al interrogatorio, mientras que Óscar Ramírez Durand y Elizabeth Cárdenas, exintegrantes de la cúpula senderista, señalaron que sí responderán a la Fiscalía.


El abogado de Abimael Guzmán, Alfredo Crespo, mostró a los periodistas una carta, al final de la audiencia, en la cual Guzmán y varios excabecillas del grupo afirman que "como dirigentes nunca hemos dispuesto una acción específica, así que no habríamos podido disponer que se hiciera la llamada acción de Tarata".


"Más aún, como versa en documentos partidarios, somos quienes más duramente hemos criticado la lamentable acción", agregó el documento que lleva la firma de varios de los procesados.


Guzmán, de 82 años, y los excabecillas de Sendero también negaron, en la carta, haber dispuesto vínculos con el narcotráfico, tal como sostiene la Fiscalía peruana.


La procuraduría del Estado para casos de terrorismo ha pedido incrementar a 10 millones de soles (3 millones de dólares) la reparación civil de los procesados, mientras que la Procuraduría antidrogas pidió una reparación civil de 36 millones de soles (11 millones de dólares) por supuestamente apoyar a mafias del narcotráfico en el selvático Alto Huallaga.


El 16 de julio de 1992, un comando senderista estalló vehículo cargado con explosivos en la calle Tarata del distrito de Miraflores, donde fallecieron 25 personas. (EFE). 

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